Quienes conocen como opera políticamente Alejandro “Alito” Moreno confían a este espacio que mantiene un profundo respeto hacia el priismo mexiquense y no vulnerará los tiempos ni los estatutos del PRI para hacer un cambio en la dirigencia estatal que preside Eric Sevilla. Que como dirigente nacional puso orden entre los liderazgos que pretendían una sacudida del tricolor desde sus cimientos, cosa más alejada de la realidad.
Dejó en claro que el PRI está obligado a procurar mejores condiciones que le permitan cumplir con el objetivo para el cual fue creado este partido y no se trata más que de competir y ganar elecciones en todos los niveles de gobierno para darle hoja de ruta al país. Les pidió a diputados, alcaldes y líderes priistas que cuiden su casa, su seccional, su municipio, cada metro cuadrado de su territorio para salir a ganar en el 2024.
No es el mommento de dividir al PRI tomando decisiones sobre las rodillas y sin el consenso de todos. Aunque todo es posible con el CEN del PRI, existe cierta satisfacción de las reuniones que sostuvieron en los últimos días para que a partir del diálogo se pueda procesar la derrota electoral y trazar la vía que conducirá al partido a su recuperación.
Y ese “milagro” priísta de reponerse pese a los duros golpes que da la partidocracia vendrá desde el Estado de México que por su propio volumen electoral es el basamento de la dirigencia nacional que a pesar de todo lo que se diga ha mostrado respaldo absoluto a la dirección que le imprime Eric Sevilla.